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walter gropius y la bauhaus

 

 

 

 

Walter Gropius (Berlín, 1883-Boston1969) es una de las figuras claves en la arquitectura y del arte modernos. Nació en Berlin, el 18 de mayo de 1883, cursó estudios de arquitectura en Munich (1903) y en Berlín (1905-1907). De 1908 a 1910 trabajó en el estudio del arquitecto Peter Behrens, y después montó su propio estudio en Berlín, y en los quince años siguientes es cuando desarrolla la mayoría de sus proyectos, muchos de ellos en colaboración con Hannes Meyer. En 1911 construye el edificio Fagus-Werk, en Alfeld, el primer edificio en el que se usó un muro cortina. En 1914 construye su primera gran obra personal, el pabellón de la Werkbund en la Exposición de Colonia.  En 1919 es nombrado director del consejo de arte en Berlín, trasladándose ese año a Weimar como director de la Escuela Superior de Arte de la que surge la Staatliche Bauhaus de Weimar, que dirige hasta el año 1928. Los principios de la Deustcher Werkbund (DWB), o  Liga Alemana de Talleres, de la que Behrens era uno de los principales arquitectos, son los que Gropius desarrolla y aplica en la Bauhaus.

 

               En 1928, decidado a los problemas urbanísticos realizó el complejo Siemensstadt. En 1930 el Kalsruhe-Dammestock. Desde el año 1928 ejerció como arquitecto en Berlín, y además ofició intensamente como conferenciante abordando los temas de la nueva construcción y de la Bauhaus. De 1934 a 1937 trabajó en Londres, con el equipo de Maxwell Fry, construyendo en 1936 el Impington Village College, en Cambridgeshire.

 

En 1937, la Graduate School of Design de la Universidad de Harvard lo convoca para dirigir la sección de arquitectura, ese mismo año organiza la exposición Bauhaus 1919-1928 en Nueva York, también construye su propia casa en Lincoln, Massachussets. Desde 1934 hasta 1941 comparte estudio de arquitectura con Marcel Breuer. En 1946 funda el estudio The Architects Collaborative, en Cambridge, Massachussets, construyendo proyectos como el rascacielos de las oficionas McCormick Estate en Chicago o los edificios de la Universidad de Harvard. En 1954 construyó el centro Black Ray Center de Boston. En 1964 diseñó el archivo Bauhaus en Darmstadt, que se realizó en 1976-1979 en Berlín. Publicó Reconstruyamos nuestras comunidades (1945) y Arquitectura y diseño en la edad de la ciencia (1952). Murió el 5 de julio de 1969, en Boston.

 

Gropius, con un estilo en el que se mezclaron elementos completamente propios con algunas ideas procedentes del expresionismo de europeo y de alguna temprana influencia del propio Wright, es uno de los grandes arquitectos modernos, con su Fagus-Werk y los edificios Bauhaus creó obras clave de una era. Para la Bauhaus significó, aún después de su marcha, la personalidad inspiradora y la autoridad integradora. Siempre se esforzó para cosechar reconocimiento para la idea Bauhaus.

 

La figura de Walter Gropius está ligada siempre a su principal obra: la Bauhaus, institución única tanto en su concepción como en su trascendencia en el mundo de la arquitectura y la creación, y que sin la cual no podríamos entender la estética del entorno que actualmente nos rodea. Bauhaus, que en alemán significa casa de la construcción, quiso ser el centro en el cual, a través de las enseñanzas artísticas, conciliando la técnica y la estética y recuperando las bases artesanales de las artes plásticas, se transformara la sociedad de la época. La Bauhaus, en sus diferentes etapas, estuvo activa durante catorce años, desde 1919 hasta 1933, y tuvo tres sedes: Weimar, Dassalu y Berlín. Algunos de sus profesores, fundaron en Chicago la New Bauhaus en 1937.

 

Las raíces al menos de la idea de la Bauhaus hay que buscarlas en la Revolución Industrial, y por tanto en la Inglaterra de la segunda mitad del siglo XIX, en la que los cambios estructurales de la sociedad habían dado con una proletarización de buena parte de ella, haciéndose necesaria una racionalización así como un abaratamiento de la producción de bienes de todo tipo. Como reacción y consecuencia de ello surge en Inglaterra el movimiento Arts and Crafts, basado en modelos tanto góticos como orientales. Las academias británicas ya habían empezado a enfocar los procesos educativos de los artesanos, con la idea de mantener su preponderancia en el campo de las artes y de los oficios.  Toda esta influencia, se introdujo en Europa, y con los nuevos estilos artísticos, se introdujo en Alemania el Jugendstil o Modernismo, estilo que dominó Europa durante la transición del siglo XIX al XX. El gobierno prusiano impulsó al mismo tiempo las Escuelas de Artes y Oficios, incorporando a ellas algunos artistas modernos. Peter Berhens, arquitecto en cuyo estudio se estrenó Walter Gropius, reformó la Academia de Dusseldorf, entre otras. Era tiempos en los que crecía también el nacionalismo, en 1907 se funda la Deustche Werkbund (Liga Alemana de Talleres), con el objeto de conseguir un adecuado prestigio internacional de la producción alemana.  Las empresas que pertenecían a la Werkbund incorporaban en sus plantillas con artistas, entre ellas estaban la fábrida de galletas Balseen o la AEG, esta última contrató a Berhens para diseñar desde la tetera hasta el edificio. Gropius ingresó en la Werkbund en el año 1912, tras haber alcanzado notoriedad como arquitecto con el proyecto de la fábrica de hormas para zapatos Fagus-Werk en Alfeld, en colaboración con Adolf Meyer, y que  pasó a la historia por ser el primer edificio con el sistema constructivo denomindado muro cortina, un sistema que consiste en colgar grandes paños de metal y vidrio, que ocupan más de una planta del edificio pareciendo que se sobreponen a la propia fachada.

 

 

El edificio para la Fagus-Werk en Alfeld.

 

Entre movimientos culturales y artísticos, el pesimismo cultural de Nietzsche, y corrientes ultraconservadoras, germano-cristianas y anti-judias, surgieron el la época movimientos como los boy-scouts entre los jóvenes burgueses, el naturalismo y la comida vegetariana, el nudismo o el antialcoholismo. Surgían colonias y comunas, por lo general efímeras, el propio Walter Gropius soñó en contar con su propia colonia. Alemania, en la segunda década del siglo XIX había superado ya a Inglaterra en el diseño industrial y artístico, y tras la derrota en la de la Primera Guerra Mundial, en Weimar se reune la Asamblea Nacional Constuyente en 1919 dando lugar a la Repúblia de Weimar.  Es entonces cuando Walter Gropius es nombrado director de la Escuela de Artes y Oficios del Gran Ducado de Turingia, que quedaba en Weimar, tras la clausura de la Escuela de Artes y Oficios de Weimar, de la que el arquitecto de origen belga, Henry Van de Velde había tenido que dimitir antes de la guerra en 1914 por las fuertes presiones xenófobas.  Entre desórdenes, y antes de que las fuerzas conservadoras se formaran de nuevo, Gropius, presentó un proyecto para recuperar la institución desaparecida y refundirla con la existente en otra nueva, que el gobierno aprobó, dando lugar al nacimiento de la más moderna y cuestionada escuela de arte de su tiempo: la Staatlichen Bauhaus de Weimar. Walter Gropius reflejó la ideología y el programa que la nueva escuela seguiría en el célebre Manifiesto de la Bauhaus, que fue difundido por toda Alemania

 

¡La meta final de toda actividad artística es la construcción! La más noble función de los artistas y de las Bellas Artes, imprescindibles en la gran arquitectura, fue el embellecimiento de los edificios. Hoy día las artes sobreviven de forma conformista, en un aislamiento del que sólo pueden ser rescatadas mediante la deliberada cooperación y colaboración de todos los artesanos. Cuando arquitectos, pintores y escultores vuelvan a comprender que un edificio es una entidad plural, siendo tanto una unidad como una suma de sus distintas partes, su trabajo se llenará del auténtico espíritu de la arquitectura, que hoy día se ha perdido, convirtiéndola en un “arte de salón”.

Las viejas escuelas de arte son incapaces de conseguir esta unidad, es más, ¿cómo podrían llegar a hacerlo, teniendo en cuenta que el arte se enseña? Las escuelas deben volver al trabajo artesano. El mundo de los estereotipos artísticos, de los artistas que sólo hacen meros dibujos o pinturas debe dejar paso al un nuevo mundo en el cual, todo se puedan construir. Si los jóvenes que gozan con la actividad creativa ahora empiezan su carrera como en la antigüedad, aprendiendo un oficio, no serán nunca  simples e improductivos “artistas”, ni serán nunca condenados a un arte estéril, de acuerdo con su talento serán encauzados hacia los oficios en los que conseguirán los mayores logros.

¡Arquitectos, pintores, escultores, todos nosotros debemos volver al trabajo manual No existe un “arte profesional”. No hay ninguna diferencia sustancial entre el artista y el artesano. El artista es un artesano ilustre. Por la gracia del Cielo y en un singular momento de inspiración que trasciende la voluntad, el arte puede inconscientemente surgir de un trabajo manual, pero la base artesana es imprescindible en cualquier artista. Es ahí dónde está el origen de la creatividad.

¡Fundemos, por lo tanto, un nuevo gremio de artesanos sin esos prejuicios de clase que levantan barreras de arrogancia entre artistas y artesanos! Ansiemos, imaginemos y creemos el nuevo edificio del futuro juntos. La arquitectura, la escultura y la pintura se unirán, formando una sola entidad que un día se alzará hacia el cielo desde las manos de un millón de trabajadores como símbolo cristalino de una nueva y próxima fe.

WALTER GROPIUS

El Manifiesto de Walter Gropius para la Bauhaus, con el grabado en madera de Lyonel Feininger con el que se editó.

 

            Con estas premisas, con este entusiasmo empezó a funcionar la Bauhaus, Gropius había puesto en Weimar –según sus propias palabras- la primera piedra de una república de la humanística. Convocaron a profesores, que deberían tener gran relevancia en su campo. Los tres primeros fueron los pintores Johannes Itten, Lyonel Feininger y el escultor Gerhard Marcks, además del propio Walter Gropius, que daba clases de arquitectura, en torno a la cual giraba todo el ideario de la Bauhaus. Luego se incorporarían nobres como Breuer, Klee o Kandinsky, entre otros. Paralelamente a las clases, en la Bauhaus también se desarrollaron proyectos reales, tales como la reforma del teatro estatal de Jena (1921), las casas de madera para la colonia Bauhaus en Buchfart (1922), o la casa Sommerferld (1923), para la que se diseñaron incluso los muebles y las cortinas. Itten, anclado además de en el expresionismo en el misticismo artístico, estaba en contra de aceptar encargos y en este sentido se enfrentó a Gropius, y abandono la Bauhaus en 1923. Pero el impulso definitivo, el gran momento de la Bauhaus en cuanto a marcar definitivamente un estilo que revolucionó todos los campos del diseño, creando una estética que marcó definitivamente el entorno de occidente durante el siglo XX, estaba por llegar.

 

El contratista Adof Sommerfeld encargó a Gropius una casa en madera de teca, para aproveahar los restos de un naufragio. 

 

            El artista holandés, Theo van Doesburg, -que había promulgado junto con Piet Mondrian en 1917 la corriente artística denominada neoplasticismo, y que proponía despojar al arte de todo elemento accesorio, llegando a su esencia a través de un lenguaje plástico y objetivo, y, por tanto, universal-, fundador de la revista De Stijl, principal órgano difusor del movimiento neoplasticista, al que pertenecieron también entre otros el pintor Wilmos Huszár, el eslcultor Georges Vantongenloo y los arquitectos J.J.P. Oud  y Gerrit Rietveld,se trasladó a Weimar en abril de 1921. Los principios de De Stijl eran las grandes energías de la vida, bajo lemas como el fin de la naturaleza es el hombre, el fin del hombre es el estilo, De Stijl quería reflejar en la doctrina de su creación artística que principios elementales como naturaleza e inteligencia, lo masculino y lo femenino, lo negativo y lo positivo, lo estático y lo dinámico o lo horizontal y lo vertical deberían equilbrarse en el arte. Su elementos expresivos funtamentales eran el ángulo recto y los tres colores básicos, complementados con negro blanco y gris. Doesburg había publicado un año antes en su revista un artículo sobre la Bauhaus, habiendo visto las enormes posibilidades de esta institución para el desarrollo de sus propias teorías artísticas, y se propuso atacar la escuela de Gropius, con la artillería de su ideario artístico. Doesburg dio en 1921 un curso de De Stijl, en Weimar, pero al margen de la Bauhaus. Muchos alumnos de la Bauhaus se matricularon en este curso, conociendo por supuesto el movimiento ya que la Bauhaus estaba suscrita a la revista De Stijl. Aunque, -no exenta de controversia, sobre todo con la doctrina, antagónica,  de Itten, quien ya tenía sus días contados en la Bauhaus-, hay que aceptar que lo que Doesburg propuso en los dos años que residió en Weimar, era lo que Gropius buscaba para renovar su agotado expresionismo.

 

La innegable influencia de De Stijl en la Bauhaus: La silla Roja y Azul de Reitveld, diseñana en 1918 (un año antes de la fundación de la Bauhaus), la silla de listones de Marcel Breuer (1923) y quizás el diseño más conocido e imitado de la Bauhaus, el sillón Wassily, también de Breuer (1925).

 

A la postre, este es el hecho más relevante que una vanguardia artística ha efectuado en el siglo XX, el siglo de las vanguardias, ya que la indudable fuerza estética del neoplasticismo, que se debe ni más ni menos que a su pureza, encontró en la Bauhaus las posibilidades de desarrollo y divulgación necesarias. Desde entonces, la Bauhaus abandonó la confitura expresionista, en la que cada cual lo que su estado de ánimo le sugiere, alejado de cualquier disciplina..., para alojar en sus talleres estas nuevas ideas, dándoles el impulso necesario. Subrayo especialmente este hecho por dos razones fundamentales: la primera, es inegable la influencia –desde mi punto de vista, positiva y definitoria- y de De Stijl en la Bauhaus, y la segunda, este nuevo arte, es el que marca la gran tendencia estética del siglo XX, más allá de las modas, el mundo que nos rodea (colores, formas, proporciones) está construido en base al neoplasticismo, al barroco moderno, tanto, que en los albores del siglo XXI, me parece que es tan vanguardista como hace cien años. Los neoplasticistas buscaron y encontraron la esencia del arte, y en Weimar buscaron y encontraron el medio perfecto para que se desarrollase.

 

La Bauhaus siguió desarrollando su trabajo en Weimar hasta el año1925. Tras las exposición que realizó en 1923, a la que el gobierno  forzó a Gropius, un poco para demostrar ante la sociedad la utilidad de la escuela, empezó a no gozar ni de la simpatía de los críticos ni del apoyo económico necesario. Es en esta última época cuando presentan su vivienda Am Horn, un prototipo de vivienda en el que podemos ver algunos elementos que hoy día nos parecen normales pero que entonces eran pura vanguardia: la cocina integrada, la articulación de las habitaciones alrededor del salón y cosas tan obvias como que las sillas puedan recogerse bajo la mesa para ahorrar espacio. Además se desarrolaban actividades artísticas de todo tipo, ya que había talleres de todo tipo de diseño industrial (cerámica, textil, metal, impresión), se diseñaban  y fabricaban todo tipo de muebles y objetos, incluso juguetes, existiendo también clases de teatro. Pero en 1925, la situación era insotenible, ya que el gobierno de Turingia no porporcionó toda la financiacion necesaria para que la Bauhaus subsistiera, y los maestros declararon su cese. En ese mismo año la Bauhaus de Weimar cerró.

 

La sede de la Bauhaus en Dassau.

 

 

Los maestros de la Bauhaus en una foto tomada en la cubierta del edificio de la Bauhaus, de izquierda a deracha:

Josef Albers,Hinnerk Scheper, Geoerg Muche, László Moholy-Nagy, Herbert Bayer, Joost Schimdt,

Walter Gropius, Marcel Breuer, Wassily Kandinsky, Paul Klee, Lyonel Feininger, Gunta Stölz y Oscar Schlemmer.

 

En cualquier caso, otras ciudades se interesaron por el proyecto Bauhaus, ya que estaba precedida de una gran fama, aunque la única oferta consistente fue la de Dassau, con gobierno socialdemócrata, a dónde la comunidad de maestros decidió trasladarse. Dassau esra una ciudad industrial, con grandes fábricas químicas y dónde se construían los aviones Junkers, y en pleno crecimiento. Dessau no sólo fue la nueva sede de la Bauhaus, sino que además aprobó la propuesta de Gropius para construir una colonia modelo, la colonia Dessau-Törten. Gropius proyectó también el edificio de la Bauhaus, y las viviendas de los maestros. Gropius dirigó la Bauhaus de Dessau durante tres años, en los proyectos que se desarrollaron en todos los niveles del diseño industrial siguieron siendo innovadores e importantes para el fururo. Sus aportaciones al campo del diseño van más allá del puro concepto estético, siendo los auténticos cimientos del éxito de la industria alemana. Sin embargo los problemas económicos siguieron persiguiendo a la Bauhaus, y aun estando en la cúspide de su prestigio, Gropius decidió dimitir como director a principios de 1928. Aunque ni los profesores ni los alumnos podían pensar que la Bauhaus existiera sin Walter Gropius, ésta siguió funcionando en Dassau casi dos años más, con el arquitecto suizo Hannes Meyer como director, quien por diferencias políticas con el alcalde de Dassau presentó su dimisión a mediados de 1929, aunque no hubiera tardado en ser cesado. Con una acogida no muy cálida por parte del alumnnado, fue nombrado director el arquitecto Ludwig Mies van del Rohe, quien ya tenía gran prestigio como arquitecto de vanguardia. Su periodo como director de la Bauhaus, se puede resumir en que cambió completamente el estilo de la escuela, expulsó a  los alumnos de izquierdas, y convirtió la escuela en una escuela de arquitectura, en la que más que enseñar arquitectura ensañaba su forma de verla, su lema menos es más, lo aplicó a sus clases en la Bauhaus, vaciándolas de contenido argumental. En 1932 la Bauhaus de Dessau fue clausurada por los nazis, y Mies van der Rohe la reabrió en Berlín, con algunas concesiones a la Gestapo, pero en 1933,  cerró definitivamente.

 

 

            Walter Gropius

 

Quizás el maestro, Walter Gropius, no sea el arquitecto más importante en cuanto a su obra se refiere, del siglo XX; probablemente su sucesor en el cargo de director de la Bauhaus, Mies van der Rohe, haya tenido mucho más prestigio y renombre, sobre todo en Estados Unidos; pero sin duda, el nombre de Gropius, unido al de la Bauhaus, significará siempre el del gran artista que supeditó el arte a la arquitectura, a la construcción, y que por tanto cambió, o hizo que cambiara la visión del arte desde entonces. Siempre tuvo dificultades para mantener la Bauhaus abierta, pero siempre salió adelante en la década que la dirigió, y su ideario, comunidad, artesanía y construcción, aunque en aquella época –en incluso ahora- pudiera estar en contra de las estúpidas ideas reaccionarias, estará siempre presente en todos los que amamos la construcción, como símbolo cristalino de una nueva y próxima fe.

 

 

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